Gastronomía
El día 1 de Noviembre es muy típico en mi pueblo comer gachas echas por nuestras abuelas y nuestras madres. Es típico juntarse con la familia en una casa y preparar este plato y luego asar en la lumbre castañas , boniatos y calabaza.
Aquí tenéis la receta de las gachas:
Ingredientes (6 personas); Siguiendo el modo tradicional de las medidas y proporciones, mi abuela usa su truco personal; 1 vaso de harina, 3 vasos de leche, 2 vasos de agua, 1 cucharada de matalahúva, 3 o 4 cucharadas de azúcar, pan cortado en trozos para hacer “tostones”, anís seco, una rama de canela, sal, Aceite de Oliva Virgen, canela en polvo para espolvorear (opcional).
Procedimiento
En una sartén (o cazuela de barro)
ponemos el Aceite de Oliva Virgen y dejamos que se caliente. Mientras
hacemos trozos con el pan y una vez que el aceite ha tomado la
temperatura adecuada, freímos el pan hasta que quede dorado, los
retiramos en un plato con papel para que absorba el aceite y reservamos
hasta el final.
En el mismo aceite de los “tostones” que está ya caliente, ponemos la
cuchara de matalahúva, y dejamos unos segundos sin permitir que se
queme, rápidamente ponemos el vaso de harina. y comenzamos a mover y
mover para que la harina se tueste y pierda el sabor crudo. Cuando ya la
tengamos preparada, le agregamos los 3 vasos de leche, los dos vasos de
agua y la ramíta de canela y una cucharadíta de sal espolvoreada.
Y ahora viene para mi lo mas complicado. Con ayuda de la espumadera (a
Mama Manola no le gustan las varillas, aunque pueden ser una buena
opción), comenzamos a mover y mover haciendo círculos y presionando la
espumadera hacia abajo para “aplastar” los grumos de harina. Cuando
comiencen a tener consistencia, le agregamos las cucharadas de azúcar
“al gusto” y un “chorreón” de anís seco. Seguimos moviendo hasta que la harina quede ligada y haga “pompas” .
A la hora de servir, ponemos las gachas en un cuenco de barro típico
(los que nosotras hemos usado son de TITO) con los “tostones” por encima
y espolvoreamos con azúcar y canela. Comerlas calientes.
Leyenda
Una leyenda muy popular de mi pueblo es la siguiente :
El enterrador de Valdepeñas de Jaén vivía en el mismo cementerio del pueblo y tomó por costumbre abrir la ventana que daba al cementerio y decir ; " !Cómo están hoy mis paisanos!".
Un año hubo una epidemia que consistía en que las pulsaciones se te bajan y parecía que estabas muerto . Pues a un buen hombre le sucedio y como era ya de noche lo dejaron en las mesa de autopsias.. Llegó la hora en que el enterrador se iba a dormir y dijo la frase que todos las noches decía "¡ Cómo están hoy mis paisanos"! , con la sorprendente respuesta de : " Unos vivos y otros muertos". El enterrador del susto se calló y se golpeó en la cabeza con la mala suerte de terminar muriendo.